martes, 25 de octubre de 2011

La calada más dulce

Una cálida mirada en tus ojos soñolientos

un mar en calma, un abrazo cuyas manos se hacen viento

el susurro de las olas van parando a más el tiempo.

Hoy la noche atrae unas miradas perdidas

los principios se transforman en dos almas sentidas

la insensatez florece, en un campo sin vida

no quiero un mundo donde vea que nada surge

hoy solo quiero probar la calada más dulce.

Y si soy marinero, y si me enfrento a tu oleaje

no pienso anclar mi barco, en tal desierto paraje

desearé tirarme al agua, solo por verte calmar

porque este insensato ahogado, solo quiere apaciguarte.

Me enfrenté a los sinsentidos, de este océano interminable

me acomodé a tus latidos, y ahora ansio buscarte

y si ignoro los peligros, y si la muerte es mi peso

solo querré probar las caladas de tus besos.

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