Querida luna, aunque sea la sangre tinta de estas letras, nunca olvides mis palabras que te hicieron sentir y sonreir, porque si mi corazón se postra ante tu sonrisa, quiero que me concedas esta noche un baile eterno.
Como dice la canción, puede que te pise los pies, mas tropezaría y caería mil veces por tí, por el brillo de tu claro lunar en noches de tristeza y bombardeos en mi mente cuyos estruendosos sonidos se propagan por mi organismo a la par que el ritmo acelerado de mi corazón, que late y muere, que sonríe y suspira, que solloza y respira.El alma vagabunda de un poeta errante, viaja hoy en el nítido recuerdo de tu pelo, viento a favor recorreré el misterioso camino hacia tu cara oculta.
Querida luna, estoy en un sueño donde la ilusión yace al abrir mis ojos y observar más y más guerra. Ante el frío de la noche me recobijo en tu aliento, apoyo la cabeza en tu pecho y oigo tu alma que me susurra un sinfin de palabras, tan bonitas que toman forma, transmitiendo toda la serenidad que necesito, actuándo como una dosis involuntaria de droga que busco para calmar mi ansia por tí.
Queridísima luna, los tambores de guerra retumban al final de este camino, ¿mi destino? Quizás la muerte, ¿mi motivo? Tenerte siempre. La atracción me obliga a caminar, la tensión me tambalea, yo no pido nada y lo espero todo, ¿qué hay de nuevo en esta vida si no te tengo cerca?
Posdata: te quiero.